La fisioterapia neurológica desempeña un papel fundamental en el tratamiento de personas con enfermedad de Parkinson, una afección neurodegenerativa que afecta la movilidad, el equilibrio y las funciones motoras finas. Esta terapia no solo ayuda a aliviar síntomas como la rigidez muscular, el temblor y la lentitud en los movimientos, sino que también mejora la calidad de vida al fomentar la independencia y reducir el riesgo de caídas.
¿Por qué es importante la fisioterapia en el Parkinson?
La fisioterapia en Parkinson tiene como objetivo principal mejorar la movilidad, la coordinación y la fuerza, para ayudar a los pacientes a mantener una vida activa y reducir el riesgo de caídas. Además, el tratamiento se adapta a las características de cada persona, teniendo en cuenta el estadio de la enfermedad y sus dificultades específicas.
Enfoques principales de la fisioterapia neurológica en el Parkinson
- Ejercicios de movilidad y flexibilidad
- Uno de los síntomas más comunes en el Parkinson es la rigidez muscular, la cual limita el movimiento. La fisioterapia para Parkinson emplea estiramientos y ejercicios de movilidad que ayudan a reducir esta rigidez, mejorando así el rango de movimiento y el confort durante el día.
- Entrenamiento del equilibrio y la coordinación
- Las personas con Parkinson suelen experimentar problemas de equilibrio, aumentando su riesgo de caídas. A través de un tratamiento fisioterapéutico para Parkinson, se trabajan ejercicios específicos para mejorar el equilibrio y la coordinación, fortaleciendo la capacidad de respuesta ante desequilibrios.
- Ejercicios de marcha y patrón de movimiento
- La “marcha parkinsoniana” es un patrón caracterizado por pasos cortos, arrastrados y, en algunos casos, episodios de congelación o bloqueo motor. Para mejorar la marcha, se emplean ejercicios que fomentan la amplitud de los pasos, el balanceo de brazos y la postura erguida, además de técnicas para superar los bloqueos (como el uso de señales visuales o auditivas que “descongelen” el movimiento).
- Fortalecimiento muscular y resistencia
- La pérdida de fuerza y la fatiga son problemas comunes. La fisioterapia en pacientes con Parkinson incluye ejercicios de fortalecimiento que mejoran la resistencia, lo cual es esencial para realizar actividades cotidianas y mantener la independencia.
- Entrenamiento funcional en actividades de la vida diaria (AVD)
- La fisioterapia neurológica también se enfoca en mejorar la capacidad de realizar actividades cotidianas, como levantarse de una silla, moverse por casa o manipular objetos pequeños. Al entrenar estas actividades en un contexto seguro y adaptado, se promueve la autonomía del paciente y se facilita su inclusión en actividades que a menudo se vuelven difíciles con el avance de la enfermedad.
- Ejercicios de respiración y relajación
- En etapas avanzadas, algunas personas con Parkinson pueden presentar dificultades respiratorias debido a la rigidez muscular en el tronco. Los fisioterapeutas emplean ejercicios de respiración profunda y técnicas de relajación para optimizar la capacidad pulmonar y reducir el esfuerzo al respirar, mejorando también el bienestar emocional.

Beneficios de la fisioterapia neurológica en el Parkinson
- Mejora de la movilidad y la funcionalidad
- Los ejercicios enfocados en movilidad permiten a los pacientes mantener y mejorar su capacidad de movimiento, ayudándoles a realizar actividades diarias con mayor facilidad.
- Reducción del riesgo de caídas
- El trabajo en equilibrio y coordinación es esencial para reducir el riesgo de caídas, una de las principales preocupaciones en personas con Parkinson, ya que suelen resultar en lesiones que limitan aún más su movilidad.
- Incremento de la independencia y calidad de vida
- Al facilitar el desempeño en actividades básicas, la fisioterapia promueve la independencia, permitiendo que los pacientes realicen actividades diarias sin asistencia o con menor ayuda.
- Reducción de la rigidez y el dolor muscular
- A través de ejercicios específicos de estiramiento y fortalecimiento, la fisioterapia disminuye la rigidez y el dolor muscular, lo cual ayuda a que los pacientes se sientan más cómodos y seguros al moverse.
- Mejoría del estado de ánimo y la confianza
- Mantenerse activo y ver avances en la movilidad tiene un impacto positivo en el bienestar emocional. La fisioterapia ayuda a reducir los síntomas de depresión y ansiedad que a menudo acompañan al Parkinson, promoviendo un sentido de logro y optimismo.
Si tienes alguna duda o necesitas asesoría personalizada sobre cómo la fisioterapia puede ayudarte o ayudar a un ser querido con Parkinson, no dudes en contactarme. Estoy aquí para guiarte en el camino hacia una vida más activa y plena.